Aclaró 246 – Orar es bueno y hace bien… 13/12/2016

Orar ante Dios la posibilidad de una cultura de la ternura. Potenciar en nosotros la eficacia de los afectos del corazón, la suavidad de las caricias, la plenitud de los abrazos, la benevolencia de los besos. Decirnos alegremente el amor, abiertos a darlo y recibirlo Resultado de imagen para ORACIÓNregalonamente. Cuando oramos, buscamos cobijarnos bajo el amparo amoroso de Dios, anhelando sentir el gusto de su presencia amorosa, la bondad sanadora de su hacer cariñoso, que nos susurra aquel decir alentador de su amor: “Eres precioso a mis ojos, eres de gran valor, y yo te amo” (Is 43,4). Su toque delicado y acariciable, no sólo nos alegra, sino que, además, estimula eficazmente nuestro proceder haciéndolo más amable y más simpático.
¿Qué sentís cuando oras? ¿Tenés dificultades para hablar con Dios?
Hoy en Aclaró recorremos textos para que no te quedes con las ganas de probar la ternura de Dios.

 

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